Recuerdos. Risas. Lágrimas.
Cartas. Respuestas. Sentimientos.
Chocolate y horas sin dormir.
Sentir que el mundo te cabe en una mano. Correr y sentir el viento en la cara.
Creer que la vida es fantasía, que a la vuelta de la esquina hay magia. Que es palpable y absorvente. Real.
Vivir a la velocidad del pensamiento.
Sonrojarse...
Noches envela porque no puedes dejar de pensar.
Porque las imagenes te bombardean la cabeza.
Ganas de hacer otras cosas. Sentir nuevas emociones.
Correr nuevos peligros o simplemente querer sentir otro cuerpo.
Palabras sueltas en la computadora.
Tu pecho que sube y que baja pues sientes que te falta el aire y no sabes por qué.
O tal vez sí.
Porque no quieres crecer.
Porque no quieres dejar de soñar.
Porque una parte de ti, se aferra sin querer soltarse a la niña que vive en tu corazón.
Porque sabes que cuando la niña se aferra, grita y te desgarra. Y duele. Y te saca lágrimas de fuego.
Porque te sientes como una estúpida llorando por historias de amor que nunca han existido salvo en la imaginación de sus creadores.
Porque sabes que te aman.
Pero te mueres de ganas, de sentir por una vez en tu puta vida, que sea así de violento.
Así de intenso.
Así de eterno.
Pues sabes, en lo más profundo de tu alma. Ahí donde te desgarbas y vive la fiera que no sale con la luna llena, pero que sin embargo, existe... sabes que no tienes esa capacidad de amar.
Sabes, que aunque quisieras sentir esa locura dentro y dejarte apoderar por ella, no eres capás de sentir tanta pasión ni tanto ímpetu.
Y el corazón te pesa.
Otra vez.
Que crees entenderlo, pero sin embargo siempre te desconcierta.
Porque es real. Porque sabes que eso, no es fantasía.
No es ficción, es cruda y amarga, realidad.
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1 comentario:
hulas!!! maijito!!! me fascina!!! me gusta como escribes... como le das un toque de realidad a las cosas... me recuerdas,...(vagamente) a Mario Benedetti...jejeje
buehhhh
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